Carta crítica al diario “Gente de Cabecera”

03. Título LHCD Blanco

Ante el ofrecimiento del diario bumangués “Gente de Cabecera” de hablar en sus páginas sobre nuestro documental “Los habitantes de La Casa del Diablo“, esta fue la respuesta del director Iván Reina Ortiz.

***

Colombia, 03 de septiembre de 2015

Estimada Tatiana Celis.

Le escribe Iván Reina Ortiz, director del documental. Lamentablemente, declinaré su oferta de publicar una nota sobre la película en el diario “Gente de Cabecera”, el cual usted representa. En repetidas ocasiones, entre 2013 y 2014, dicha publicación ayudó a fomentar la idea errónea de que quienes habitaban esa Casa eran “un peligro” para el barrio, y por extensión, para la ciudad. Son, incluso, artículos bajo su firma aquellos que con opiniones del común y sin nada de investigación profunda ayudaron a crear ese aura malediciente y desinformativa que llevó finalmente a que a nadie le importara el desalojo y eventual demolición de la casa de Rosa, Fernando, Yamir, Jorge, Jefferson, Camilo, Andrés y Jhovanny. (Leer: artículo unoartículo dosartículo tres)

(Imagen de artículo publicado por “Gente de Cabecera” el 12 de abril de 2013)

Porque informar es un acto político: uno sabe qué cuenta y desde qué punto de vista lo cuenta. Ya conocemos lo que piensan los habitantes del sector, lo que piensa la CDMB de los lotes, lo que piensa la ultraconservadora UNAB sobre el futuro parque que estará cerca de su campus, y ni qué decir lo que piensa la avasalladora constructora Fénix, cuyos únicos intereses son los de comercializar sus valorizados inmuebles cercanos al terreno donde alguna vez existió La Casa del Diablo. Y ya lo conocemos porque el periodismo de su ciudad, los megáfonos monopolizados de la comunicación como el que usted representa, están mediados por estas voces oficiales y esta constante intención de ver por encima de las personas para generar una falsa imagen de lo que -no sé si afortunada o infortunadamente- no son. Bucaramanga merece otros caminos para enterarse de lo que pasa, y más que eso, para CUESTIONAR lo que pasa. El periodismo que sólo avisa y no critica, el que sólo cuenta y no comenta, el que sólo habla y no dialoga, no es más que un oficio malogrado y mediocremente ejecutado. Modestia aparte, hice esta película buscando ese lado que a nadie le importaba, el lado de los moradores accidentales de esas ruinas que los acogieron por varios años. Y digo a “nadie” entre comillas, porque aquellos que lo comentaron con morbo y curiosidad adolescente, nunca volvieron. Y aquellos que lo publicaron en sus portadas, hablaban de “recuperar para la comunidad” algo que ellos, los habitantes de la Casa, nunca le quitaron a nadie. Lo tomaron prestado. Le dieron el mejor uso que alguien le pudo dar en sus 40 años de abandono: lo convirtieron en un hogar sencillo, cálido, tranquilo. Le dieron vida a las ruinas así como las ruinas se las dio a ellos. Pero eso no lo vio el periodismo bumangués, y no puedo decir si lo vieron los vecinos del barrio, o la ciudad como tal. Al menos yo lo vi, y quise crear mi texto sobre este pequeño universo.

El documental, como fiel testigo de las vidas de esas personas que nunca aparecieron en las páginas de Gente de Cabecera, prefiere tampoco aparecer nunca allí.

Gracias nuevamente y buena semana.

IVÁN REINA O.